31 diciembre 2006

La molestia, la intolerancia y el enojo


La molestia, la intolerancia y el enojo, son sentimientos que a todo ser humano nos domina en cualquier edad. Estos sentimientos son reflejo que algo no nos gusta, pero las buenas costumbres han bloqueado la razón real de éste sentimiento.

Por mucho tiempo nos han enseñado que debemos ser tolerantes, amorosos, no molestarnos por cosas sin importancia, y no enojarnos. Nos dicen “qué” debemos hacer, pero no nos dicen “cómo” hacerlo. Es más, cuando de niños mostramos estos sentimientos, los grandes se molestaban con nosotros y nos regañaban, nos decían que no deberíamos enojarnos, y algunos hasta se burlaban de nosotros para enojarnos más.

Siempre, de niño, me enseñaron a no enojarme, y cuando lo hacía, me decían que me encerrara en mi cuarto. Cuando mi enojo iba más allá de mi control y lo reflejaba con lágrimas, berrinches, gritos… me calmaban con un golpe. Valla forma de sanar un sentimiento negativo. Ahora, que ya soy mayor, entendí que los grandes cometieron un grave error al callar mis enojos, en lugar de escucharme y darme razones de porqué estaba actuando mal. A veces si pudiera merecerme un golpe para regresar a la realidad, pero no siempre, sólo porque a los grandes no les gustaba oír ruido de los niños.

Hoy, que ya hemos crecido, y ya somos grandes, nos hemos acostumbrado a callar los enojos. Cada vez que alguien nos provoca un enojo, lo callamos, no decimos que estamos enojados, nos lo guardamos, aunque nuestras manos se endurezcan y algunas veces hasta nos salga lágrimas en los ojos.
- ¿Estás enojado?
- ¡Claro que no!
- ¿Entonces porqué me gritas?
- ¡Ya te dije que no estoy enojado!

¿Verdad que aprendimos algo muy bien? ¿Verdad que nos enseñaron a no enojarnos y cuando lo hacíamos recibíamos un regaño o un golpe?
Si analizamos nuestro comportamiento cuando nos enojamos, qué raros somos. No decimos que estamos enojados, si nos preguntan lo negamos, pero gritamos, contestamos mal a quien esté en nuestro lado, le decimos palabras para hacerlo sentir mal, le agredimos… y finalmente decimos: “pero yo nunca me enojo”

El enojo, es el reflejo de que algo no nos gusta, pero como nos enseñaron a no enojarnos, entonces no decimos nada, nos aguantamos y terminamos molestos por la situación. Se cumple el pensamiento: “Queremos que sucedan cosas, pero no hacemos nada para lograrlo”.

Ahora que lo hemos entendido, cada vez que nos enojemos, hay que manifestarlo, pero no gritando, agrediendo o buscando hacer sentir mal a la otra persona, sino buscando la solución a la incomodidad.

El enojo, es como una respuesta de nuestro organismo de que algo no está bien, de que queremos que suceda un cambio, entonces hay que platicarlo con las personas involucradas, estos pueden ser los jefes, la pareja, amigos, familiares o cualquier persona, pero sin agredir, sólo buscando arreglar la situación.

Como vimos, el enojo es como una respuesta de nuestro organismo de que quiere un cambio, pero no siempre busca un cambio externo, sino muchas veces busca un cambio interno. Son estos casos cuando sentimos que algo no está bien en nuestro interior y se ve reflejado con enojos.

Rocío vivía con sus padres, quienes le pedían que todo lo hiciera rápido, sus padres se desesperaban y hasta la regañaban cuando se tardaba. Esto aplicaba cuando iban a comer, cuando tenía que lavar los trastes, cuando iba a la tienda... Actualmente Rocío tiene 26 años, y todo lo desea hacer muy rápido. Cuando va a la tienda con sus amigos compra las cosas muy rápido porque no los quiere hacer esperar, se estresa demasiado. Cuando se tarda en hacer algún documento para su jefe se estresa tanto que en ocasiones ya no puede continuar y hasta le da algunos dolores de cabeza. Hay algo que Rocío está detectando, que cuando tiene una cita con algún amigo, quiere llegar muy rápido, pero factores externos como tráfico, exceso de trabajo u otras razones no la dejan, se desespera y durante todo el trayecto se va enojada y es capaz de gritar a quien se le acerque.

En este ejemplo, Rocío tiene una fuerte dependencia por la ansiedad, se preocupa por hacer las cosas rápido. Se le dificulta controlarse y cuando otros factores no le permiten hacer lo que desea, es cuando se enoja y grita manifestando de ésta manera su enojo. Todos los que se le acerquen no tienen la culpa, sería infantil que ella les dijera a todos: “por favor, no te me acerques porque no quiero que me estorbes, ya que necesito llegar a un lugar y se me hace tarde”. Podría ser válido, pero la raíz es otro sentimiento, el sentimiento raíz es el sentimiento de culpa.

Cada vez que te enojes busca cuál es el origen, podría ser que el problema sea tu interior, en lugar de afectar a otras personas, mejor sana primero.
“Entonces, Jesús les dijo a los que les preguntaba: No es malo lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, porque del corazón procede”.

19 diciembre 2006

Saber decir "NO"

Uno de los comportamientos que mas nos afectan, es NO saber decir "NO".
NO decir "NO", afecta tanto a uno mismo como a la otra persona.
Primero, ¿en que le afecta a la otra persona? si le decimos "SI" cuando no queremos ir o hacer lo que nos pide, buscamos una oportunidad o un pretexto para evadir el compromiso que hicimos al decir "SI". Posiblemente la otra persona ya está haciendo planes, posiblemente deje compromisos y se llevará una gran desilusión cuando sepa que siempre no será como dijimos.
Ahora, ¿en que me afecta que diga "SI" cuando no quise decir eso? Afecta en mucho, mucho mas que cambiarle los planes a la otra persona.
Existe mucho temor decir "NO", y cada vez que NO decimos "NO" estamos dejando que la otra persona decida por nosotros. Aun cuando tenemos planes, aun cuando no queremos ir a ese lugar o no queremos hacer lo que nos pide, lo hacemos. Estamos acumulando nuestra sensibilidad en hacer cosas que no nos gusta. Luego nos molestamos hasta con nosotros mismos y TERMINAMOS DEPENDIENDO DE LO QUE DECIDAN LOS DEMÁS. Dejamos de tener una propia desición, nos mostramos inseguros, dejamos que otros sean los que decidan nuestras vidas, nuestras acciones, nuestros gustos...
Para aprender decir "NO", es necesario aprender a recibir un "NO" cuando pedimos algo. Siempre debemos respetar la desición de los demás, respetar que ellos también tienen libertad de decir "NO" cuando no están de acuerdo en ir o hacer determinada cosa. En eso consiste la libertad, en buscar la libertad uno mismo, pero también dejar libre a los demás.
Cuando te digan "NO", no tienes porque chantajear, hacer sentir mal a la persona o sentirte mal. Eso es respetar la libertad de las personas. Si te dijeron "NO", es porque en esa ocasión no pudo.
Cuando digas "NO", debes ser fuerte, debes saber que es por tu bien. Aun cuando te chantajéen, cuando te hagan sentir mal, aun cuando te digan lo que te digan, recuerda que tienes el derecho de tomar tus propias desiciones, a crear tu propio camino y a madurar.
Saber decir "NO", aplica a los amigos, jefes de trabajo, compañeros de trabajo, padres, familiares y desconocidos.

Me encontré un reportaje muy interesante acerca del tema, obtenido de soloellas.com

Cuando formulamos una pregunta tan simple como: ¿Quieres ir al cine? Está en la persona que conteste el decir Si o NO. ¿Qué ocurre cuando la persona responde con un NO? No aceptamos su respuesta, chantajeamos, insistimos, es decir, esperábamos que nos contestara SI y pensamos que mala onda es esta persona.
Pero si no estamos preparadas a aceptar la respuesta que la otra persona por libre albedrío contestó, ¡para qué preguntamos¡ Esto nos lleva a analizar que para muchas personas la palabra “NO” es inaceptable, o bien símbolo de rechazo, con una percepción incluso de agresión.
¿Te sucede algo similar?¿Será que en nuestra cultura nos educan, incitan a quedar bien con el prójimo en todo momento? ¿El quedar bien con el prójimo es signo de educación?
Si contestamos afirmativamente a estas preguntas entonces, ¿cómo podemos exponer nuestro querer, pensar, y puntos de vista, Si toda nuestra atención radica en lo que el otro quiere?
Habemos quienes cumplimos esta enseñanza al pie de la letra y si nos pusiéramos un apodo podríamos llamarnos “los queda bien”. Pero luego “los queda bien” nos sentimos muy enojados y no sabemos la razón.
Reflexionamos y nos decimos, llevo mi vida de la manera en que me enseñaron y pienso primero en los demás, Entonces, ¿por qué no soy feliz y estoy continuamente enojado?
Después de preguntarme durante años, el descubrimiento que hice gracias a mi experiencia personal y a las personas que acuden a consulta conmigo, fue el siguiente:
Causa enojo:
cuando negamos nuestros deseos,
reprimimos aquello que pensamos,
perdemos el control de nuestras vidas por agradar y
cambiamos nuestro bienestar por la aceptación de otros

¿Te imaginas? Parte de nuestra libertad está perdida en "quedar bien". Lo mas importantes es la libertad tuya, empezando a dejar libre a los demás.
Recuerda, saber decir "NO", aplica a los amigos, jefes de trabajo, compañeros de trabajo, padres, familiares y desconocidos. Todos pueden chantajear porque así están acostumbrados y pueden hacerte sentir mal (sentimiento de culpa) pero siempre recuerda que tienes la libertad de tomar tus propias desiciones y de madurar, de crear tu propia ruta de vida y ser verdaderamente feliz.

No permitas que otros decidan por tí.

¿Que tan libre te sientes en este aspecto?

26 noviembre 2006

Tu creas tu personalidad (2a. parte)

(si aun no has leido la primer parte, te sugiero que la leas, es un post escrito anteriormente)

Existen creencias positivas, y creencias negativas. Estas son las que forman tu personalidad y tu futuro. Lo que vives es lo que has creado, tus limitaciones son las que te has creado o las que te enseñaron, tu eres el responsable directo de tu actual situación.
Existe personas que nacieron en el dinero, en un ambiente donde no existía las limitaciones económicas, estas personas podrán tener dinero con facilidad porque no conocen otra cosas. Así mismo otras personas nacen donde se vive en limitaciones económicas, estas personas sufrirán mas para tener el dinero porque no están acostumbrados y se metieron mas ideas en la cabeza.
Todos, vivimos nuestra propia creencia, vivimos nuestro propio pensamiento y creamos nuestro alrededor de acuerdo a lo que sabemos.
Existe las matemáticas, la física, la química, y muchos aspectos que fueron investigados por grandes científicos en el tiempo, y todos tomamos como parámetro estas investigaciones para desarrolar nuestras vidas, pero existe otro aspecto que es el pensamiento humano que podría ser capaz de saltarse cualquier estudio científico y romper cualquier estadística.
Así que, podemos pensar en todo aquello que nos limita, todo aquello que no nos deja ser feliz y decidir ser distinto, decidir vivir sin limitaciones interiores y ser el ser humano que queríamos ser cuando eramos pequeños.
Recuerdas aquellos pensamientos que te dijeron tus padres, o abuelos, o parientes o vecinos...
- Para tener dinero es necesario sufrir
- Unos nacen con estrella y otros nacen estrellados
- El quien nació pobre, pobre morirá
- Llegamos a sufrir porque estamos pagando una pena de alguna vida anterior
- Amar es sufrir
- Cada vez, la sociedad se vuelve peor, antes era todo muy bonito...
Y muchos pensamientos que llenan de limitaciones nuestro interior.

En un pueblo, dos niños pequeños jugaban sobre el hielo, siendo contemplado por un viejo. Los pequeños se deslizaban y disfrutaban de su momento, en eso, el hielo se quebró y un pequeño cayó y quedó abajo del hielo, el otro niño, en su desesperación no sabiendo que hacer, y con lágrimas en los ojos tomó una pequeña piedra y comenzó a golpear el hielo para romperlo y lograr rescatar a su amigo de juego. Al fin lo logró, hizo pedazos el hielo, se acercaron los familiares y sacaron al pequeño que había caido.
Todos quedaron sorprendidos, porque no era posible que una pequeña piedra, y las pequeñas manos de aquel niño fuera capaz de romper un hielo tan grueso, se preguntaban como sucedió, en eso se acercó aquel viejo que los veía jugar y les dijo: "El pequeño logró romper el hielo porque nadie le dijo que no lo lograría".

Piensa en todos esos pensamientos que aprendiste en el tiempo, analiza cuales son pensamientos negativos, analiza cuales pensamientos te han generado limitaciones y decídete a cambiar cada uno de ellos por los tuyos propios, create pensamientos positivos, arriésgate a vivir tus nuevos pensamientos y rompe las estadísticas.

¿Cuantas limitaciones tienes? ¿Cómo creaste tu personalidad? ¿Te sientes capaz de luchar por tus ideales?

¡CLARO QUE PUEDES!